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Tanto en plantas como en instalaciones industriales, los sistemas de aire comprimido, gas y vacío son una fuente primordial de energía invertida.

Los compresores, hoy en día, suelen estar en todas partes de la fábrica y permiten el funcionamiento de máquinas, herramientas, sistemas láser, robots, etc.

Sin embargo, muchos sistemas de aire comprimido, gas y vacío no se encuentran en buenas condiciones, debido al desgaste y el mal mantenimiento. De ahí el problemas de las constantes fugas. 

Tener fugas de aire industrial siempre es un problema y algo que se desea evitar a toda costa, ya que el alcance de los daños varía dependiendo de donde se haya producido la fuga y el coste del arreglo de una fuga de 3 mm en una línea de aire comprimido puede superar los 2.300 euros al año.

Las instalaciones industriales suelen ser grandes y complejas lo que nos asegura una alta productividad siempre y cuando funcionen correctamente.

El uso de aire comprimido o gases es algo muy común en el campo industrial, ya que muchas máquinas funcionan gracias a ese uso de aire comprimido.

Por lo tanto, la detección de una fuga en alguna de las instalaciones tiene una alta prioridad, puesto que una fuga no deseada puede entorpecer el proceso y traer consigo una gran pérdida de energía.

El mantenimiento y el control regular de las instalaciones son, por tanto, fundamentales. 

Si se ignora la grieta o la perforación de alguna fuga, con el tiempo puede traer grandes problemas. 

Las fugas tanto de aire como de gases pueden esparcirse en el ambiente, e incluso pueden penetrar partículas en las instalaciones de las cuales no nos daríamos cuenta, ya que no son visibles al ojo humano.

Sea cual sea la causa, el resultado siempre acabará dañando la instalación o provocando una parada. 

La rápida detección de fugas de aire comprimido, gas y vacío trae consigo muchos beneficios. Por lo que interesa tener la herramienta necesaria para detectar las fugas lo más rápido posible. 

¿Cómo encontrar y reparar las fugas?

Es común ver que muchas plantas e instalaciones no tienen un programa de detección de fugas. Por lo que sí ya es difícil encontrarlas y repararlas, sin programa de detección se convierte casi en misión imposible.

Tradicionalmente se detectaban las fugas mediante ultrasonido, ya que ayudan a localizar las fugas, pero, es cierto que, requieren mucho tiempo y normalmente los equipos de reparación sólo pueden emplearlos durante una parada planificada. 

Por lo que, actualmente el mejor instrumento para buscar fugas en compresores es una cámara acústica industrial.  

La marca Fluke ha desarrollado una cámara acústica industrial Fluke ii900 para la detección de fugas de aire comprimido.

Responsables de mantenimiento industrial que ya la han probado la denominan “una revolución” para la detección de fugas de aire industrial.

¿Cómo es la cámara acústica industrial Fluke ii900?

Esta nueva cámara acústica industrial, es capaz de detectar un rango más amplio de frecuencias que los aparatos de ultrasonidos tradicionales.

Además, gracias a la nueva tecnología Sound Sight, ofrece una mejor exploración visual de las fugas de aire.

Se trata de un equipo portátil que incorpora una matriz de micrófonos que amplía el campo de visión, lo que permite a los equipos de mantenimiento localizar de manera rápida y precisa fugas de aire, gas y vacío en sistemas de aire comprimido, incluso en entornos ruidosos.

Está diseñada en especial para centros de producción con altos niveles de ruido y su pantalla táctil LCD de 7 pulgadas superpone un mapa SoundMap sobre una imagen para identificar rápidamente el punto donde se encuentra la fuga.

La interfaz es sencilla e intuitiva, y permite a los técnicos aislar la frecuencia sonora de la fuga para filtrar el ruido de fondo.

El equipo podrá revisar toda la planta en cuestión de horas en periodos de máxima actividad.

La cámara acústica industrial de Fluke ii900 es tan eficaz que se puede identificar las reparaciones necesarias para solucionar la fuga de aire de forma rápida y sencilla, con el fin de garantizar la eficacia de las operaciones y reducir los costes energéticos.

Incluso las zonas de gran tamaño se pueden explorar de forma rápida, lo que ayuda a localizar las fugas mucho antes que con otros métodos.

Detectar y arreglar rápidamente las fugas puede redundar en una reducción de costes en los negocios que dependen de aire comprimido.

Al reparar las fugas, las empresas no solo ahorran energía, sino también mejoran los niveles de producción y prolongan la vida útil de sus equipos.

Con esta cámara acústica industrial la detección de fugas de aire industrial está más que controlada.