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En las plantas e instalaciones industriales, los sistemas de aire comprimido, gas y vacío son una fuente fundamental de energía convertida.

Son más accesibles que otros recursos (electricidad), ya que los compresores están por todas las partes en las fábricas actuales y permiten el funcionamiento de los sistemas de manipulación, herramientas, robots, máquinas, etc.

Sin embargo, muchos de los sistemas de aire comprimido, gas y vacío no están siempre en buen estado, debido al desgaste y las malas prácticas de mantenimiento. Por lo que aparecen las constantes fugas.

Se calcula que las fugas pueden ser responsables de entre el 30% y el 50% de las pérdidas de capacidad de un sistema de aire comprimido. 

Aún así, muchas plantas e instalaciones no tienen un programa de detección de fugas, y encontrarlas y repararlas no es fácil.

Las fugas se han convertido en un auténtico problema, ya que generan costes energéticos y económicos. Hasta el día de hoy, la localización de fugas en sistemas de aire comprimido, gas y vacío ha sido una tarea larga y aburrida.

Sobre todo, para las empresas de alimentación y bebidas, ya que el aire comprimido ha pasado a ser el 4º suministro limpio y accesible, después del gas natural, la electricidad y el agua.

Por lo tanto, se ha buscado una solución. Después de buscar tecnologías más eficientes y sostenibles, la solución se ha encontrado en las cámaras acústicas industriales.   

La rápida detección de fugas de aire comprimido, gas y vacío es un solo factor a la hora de encontrar beneficios ocultos. ¿Quieres saber más? Te lo contamos. 

Cámara acústica Fluke

En este caso, la cámara acústica Fluke es una herramienta muy útil a la hora de localizar de manera rápida y precisa fugas de aire, gas y vacío en sistemas de aire comprimido, incluso en entornos ruidosos.

Concretamente queremos destacar la cámara acústica industrial Fluke ii900. Se trata de un equipo portátil que incorpora una matriz acústica de pequeños micrófonos hipersensibles que detectan sonidos y ultrasonidos, ampliando el campo de visión, y permitiendo a los equipos de mantenimiento localizar rápidamente fugas de aire, gas y vacío en sistemas de aire comprimido.

Su pantalla táctil LCD de 7 pulgadas superpone un mapa SoundMap™ sobre una imagen para identificar rápidamente el punto donde se encuentra la fuga.

La interfaz es sencilla e intuitiva, y permite a los técnicos aislar la frecuencia sonora de la fuga para filtrar el ruido de fondo.

El equipo podrá revisar toda la planta en cuestión de horas en periodos de máxima actividad.

Por primera vez, se pueden identificar las reparaciones necesarias para solucionar la fuga de aire de forma rápida y sencilla con el fin de garantizar la eficacia de las operaciones y reducir los costes energéticos.

Las imágenes se pueden guardar y exportar para generar informes. Tanto técnicos, como jefes de mantenimiento que han probado esta cámara acústica industrial afirman que con los métodos tradicionales habrían necesitado semanas para encontrar este tipo de fugas.

Por lo que ha sido todo un acierto añadirlas como herramienta en las plantas e instalaciones industriales.  

¿Dónde se pueden encontrar fugas en las plantas e instalaciones industriales?

–   En los conductos.

–   En los embalajes.

–   En los depósitos de retención neumática.

–   En los empalmes y las válvulas.

–   En los sifones para drenajes de condensación.

–   En las uniones de tubería roscadas.

Estos solo son algunos de los sitios donde se pueden encontrar fugas, pero con una cámara acústica se pueden localizar rápidamente sin tener que revisar uno por uno cada uno de los posibles lugares de la fuga. 

¿Por qué es tan importante detectar las fugas?

Las fugas pueden afectar a la eficiencia energética. Como ya hemos mencionado, en la industria de la alimentación y bebidas, este problema puede llegar a ser muy grave.

El aire comprimido se utiliza en herramientas neumáticas o sistemas de bombeo de líquidos empleados en la cadena de producción, por lo que la importancia del aire comprimido llega a tal punto, que de ello depende la calidad y la seguridad alimentaria de productos como, por ejemplo, frutas y verduras, cervezas, aperitivos o el café.

Las principales consecuencias de las fugas de aire son:

–   Ralentizan la producción.

–   Afectan a la calidad del producto.

–   Crea problemas de seguridad o de contaminación.

–   Derroche energético.

Las fugas representan el 40% del desperdicio de electricidad que se genera en las cadenas de producción. Una fuga de 3 mm puede suponer hasta 6000 euros al año de pérdidas.

Es más, las fugas obligan a paralizar la actividad de la fábrica, creando situaciones de sucesivas paradas y arranques de la maquinaria. 

Esa constante puesta en marcha de la línea de producción necesita una gran cantidad de energía.

Por lo tanto, y como conclusión, podríamos decir que una cámara acústica industrial es la mejor solución para no tener que hacer frente a esta serie de problemas que pueden aparecer, si no se detectan ni se reparan las fugas rápidamente.